Hawái, el único estado libre de rabia
Todo perro que llega a Hawái, incluso desde el resto de Estados Unidos, pasa una inspección en el aeropuerto. Honolulu no exige ningún permiso; Kona, Kahului y Līhuʻe solo reciben, para salir directamente del aeropuerto, a un perro con un permiso de inspección del estado, y para obtenerlo hay que reservar una clínica autorizada en la isla y hacer llegar los documentos al menos 30 días antes. Un perro rechazado en uno de esos tres aeropuertos es trasladado a Honolulu o enviado fuera del estado a cargo de su dueño, y es posible que algunas aerolíneas no participen en estas llegadas directas.
El programa de cinco días como máximo (244 USD) exige dos vacunas antirrábicas aplicadas con al menos 30 días de diferencia, un microchip y una titulación OIE-FAVN superior a 0,5 UI/ml, seguida de un periodo de espera antes de la llegada; de lo contrario, la cuarentena dura 120 días (1080 USD). Un perro cuyo periodo de espera ya terminó al llegar, y cuyos documentos originales llegaron a la oficina al menos 10 días antes, puede salir directamente del aeropuerto de Honolulu (185 USD); los demás van a la estación de cuarentena del estado. Los perros que llegan de Australia, Nueva Zelanda, Guam o las islas británicas pueden quedar exentos de la cuarentena.
Un perro vacunado en el extranjero que ha estado en un país de alto riesgo no puede entrar en Estados Unidos por Hawái, que no tiene centro registrado por los CDC: primero pasa por uno de los 8 aeropuertos y después sigue hacia Hawái.
Incluso en tránsito hacia otro estado, un perro que aterriza en Honolulu permanece en cuarentena durante toda su estancia en Hawái.
